El sabio que se convierte en hongo
Nadie sabe cuántos años tiene Fungili. Él dice que 300, pero también dice que una vez le ganó una carrera a un rayo, así que conviene revisar sus fuentes.
Lo que sí sabemos es que vive en el bosque, rodeado de libros, tazas de té y troncos cubiertos de hongos. Y que tiene una particularidad: cada vez que prueba un hongo, se transforma un poco en él.
Con la Melena de León le crece una cabellera blanca y se pone a leer sin parar. Con el Reishi se sienta a meditar y no hay quien lo mueva. Con el Cordyceps le salen llamas naranjas en la cabeza y sale corriendo. Con la Cola de Pavo se viste de colores y se pone a cuidar el bosque.
Es el mismo viejo de siempre: sabio, medio loco y con sus inseparables lentes oscuros.


Capítulo 1. Un martes cualquiera, el sabio prueba una Melena de León…
¡Tengo una idea brillante! Y otra. Y otra más…

Capítulo 2. Tanta idea lo dejó agotado. Se prepara un Reishi y…
Shhh. Estoy meditando. O durmiendo. Todavía no decido.

Capítulo 3. A la mañana siguiente descubre el Cordyceps.
¡Nadie me alcanza! …¿Hacia dónde iba?

Capítulo 4. Y cuando por fin se calma, la Cola de Pavo lo viste de colores.
Bienvenido al bosque. Sírvete un té: aquí nadie anda apurado.
Sus cuatro versiones

Melena de León
El Profesor
“Llevo tres siglos leyendo el mismo libro. Cada vez entiendo algo nuevo… o se me olvidó el final.”
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Reishi
El Monje
“Meditar es fácil: te sientas, respiras y esperas que el té se enfríe. Yo llevo 200 años esperando.”
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Cordyceps
El Rayo
“¿Correr a mi edad? Yo no corro: dejo que el suelo pase rápido debajo de mí.”
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Cola de Pavo
El Guardián del Bosque
“Mis hongos tienen más colores que mi chaleco. Y eso que el chaleco lo tejí en los setenta.”
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Próximamente
El Herbolario
Dicen que el sabio anda probando Shiitake entre ajos y romero. Cuando termine de escribir su pergamino, quizás tengamos una quinta versión.
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